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¿Por qué mi radiador gotea?

Que un radiador se estropee es algo relativamente frecuente, incluso si se trata de radiadores de alta gama o comprados apenas pocos meses atrás. Incluso aunque la instalación del radiador se realizara correctamente, y por un profesional debidamente acreditado, no es extraño sufrir una avería en el radiador.

En la mayoría de las ocasiones la máquina se estropea por una falta de mantenimiento o, simplemente, por el desgaste del paso del tiempo. Y lo peor es que todos los problemas surgen al llegar el frío, cuando se nos ocurre encender el radiador por primera vez, después de una larga temporada apagado mientras transcurría el verano. Al bajar las temperaturas, el sistema de calefacción ayuda a acondicionar tu vivienda para alcanzar una temperatura agradable que aumente el confort en el hogar.

Sea cual sea el motivo de la avería, un radiador que gotea puede provocar graves desperfectos en la vivienda o en la oficina. Por ejemplo la aparición de humedades o el deterioro del suelo. Por ello es necesario reparar la avería cuanto antes, para que los problemas no se acrecienten.

¿NECESITAS UN RADIADOR?

Problemas más frecuentes en radiadores

 La falta de uso en los sistemas de calefacción puede ocasionar que los aparatos de calefacción se estropeen, y una de las averías más comunes es encontrarnos con un radiador que gotea. Otro problema muy común es que el radiador, por ejemplo, no caliente lo suficiente, perdiendo su utilidad.

 En algunas ocasiones es posible que el radiador empiece a gotear porque alguna tuerca está floja. En estos casos arreglar el radiador será tan sencillo como coger una llave inglesa para apretar las tuercas.

 La mayor parte de los radiadores averiados se debe a la aparición de grietas que, por la presión y el paso del tiempo, se estropean y terminan por gotear. La pérdida de estanqueidad de las juntas de unión y las llaves de paso también son una de las principales causas que facilitan la fuga de agua. 

Cómo arreglar un radiador que gotea

 Si no quieres recurrir al servicio de un técnico profesional, especializado en arreglar radiadores, te recomendamos los siguientes pasos para reparar un radiador que pierde agua y gotea:

  • El primer paso es localizar el origen o, si hubiera más de uno, los puntos donde se generan las fugas de pérdida de agua en el radiador. En la mayoría de las ocasiones, por lógica, la posible fuga se encontrará en las juntas del radiador o en sus tapones.
  • Una vez localizada la avería a reparar, antes de empezar con la reparación, es muy recomendable desconectar la caldera, vaciar todo el circuito y a continuación cerrar la llave del radiador.
  • A continuación debes limpiar la zona afectada y lijarla para retirar todas las posibles impurezas.
  • Comprar masilla reparadora, de secado rápido, para aplicar directamente sobre la superficie que se ha deteriorado. Existe un tipo de masilla especial capaz de soportar temperaturas de hasta 80 grados centígrados, la temperatura por los que circula el agua del radiador.
  • Al cortar la suficiente masilla para recubrir toda la zona afectada, es importante aglutinarla hasta lograr una masa moldeable y uniforme.
  • Aplicar la masilla sobre cada una de las fisuras localizadas, apretando con fuerza para conseguir la mayor adherencia posible.
  • Después de aplicar la masilla reparadora, deja que se seque. Espera el tiempo que haya recomendado el fabricante, para darle tiempo al producto de endurecerse lo suficiente.
  • Una vez endurecida la masilla, es recomendable lijar el área ya reparada para conseguir una superficie lo más homogénea posible.
  • Para reforzar la reparación, es conveniente aplicar un esmalte resistente al calor para evitar, en la medida de lo posible, que la avería pueda volver a reproducirse en el futuro.
  • Una vez reparada la avería del radiador, puedes volver a abrir las llaves de paso. Si fuera necesario, recomendamos realizar un purgado para que el radiador vuelve a funcionar correctamente.
  • Una última recomendación es, al volver a conectar la caldera para la calefacción, debes asegurarte que la presión se encuentra entre los intervalos límite recomendamos por su fabricante. Es por tu seguridad y para preservar la integridad de la instalación.

Existen otras maneras de reparar la misma avería, como por ejemplo podría ser el uso de un soplete. Al ser una herramienta menos común en las casas, pues no suele incluirse dentro de las cajas de herramientas más habituales, en los pasos recomendados a seguir no lo hemos incluido.

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